Rueda, un pequeño pueblo a sólo 55 kilómetros de Rosario. 10 de la mañana del sábado 17 de septiembre. Cientos de personas expectantes y un evento que augura ser prometedor. Todo pareció alinearse aquel día para que la conmemoración de los 150 años de la Batalla de Pavón resultara un éxito semejante.

IneditadaS estuvo ahí, y tiene el placer de contártelo.

Ni la lluvia amenazante de la noche anterior ni el intensísimo viento de aquella mañana fueron impedimentos para todos los que, desde hace tiempo, esperaban presenciar este evento.

Como estaba previsto, alrededor de las 10 de la mañana del pasado sábado 17 de septiembre, en la Estancia Los Naranjos, en Rueda, donde 150 años atrás tuviera lugar la Batalla de Pavón, comenzaron los actos programados, y comenzó también el espectáculo.

Acompañada por un Escuadrón Histórico llegado desde Buenos Aires para la ocasión, sonó estridente Aurora y las salvas de honor al finalizar hicieron a más de uno estremecerse. Tras ello, el Himno Nacional a campo abierto, como una versión expandida por el viento, sin límites ni de tiempo ni de espacio.

Enmarcados por un cielo gris y frío, que le añadía una cuota de heroísmo a los presentes, se celebró en ese mismo lugar una misa en honor a los caídos en la batalla y, luego de ella, se escucharon las palabras de bienvenida del Presidente Comunal de Rueda, Daniel Maffei, y de Alfredo Rueda, en su calidad de anfitrión en la Estancia, ambos coincidiendo en que Pavón sentó las bases de la unión nacional.

Espectadores invisibles en el tiempo

Habiendo finalizado los actos de apertura, el público, replegado tras la Banda del Liceo Aeronáutico Militar de Funes que marcaba los pasos con estridentes marchas, se trasladó hasta las inmediaciones del casco de la Estancia, donde presenciarían, sin dudas, el momento más espectacular del día.

Convertido ahora en un campo de batalla, el predio de la Estancia fue el escenario para la recreación de aquel episodio de septiembre 1861.

Los integrantes del Escuadrón Histórico abandonaron sus recientes roles protocolares para convertirse unos en el Ejército del Estado de Buenos Aires, al mando del General Bartolomé Mitre, dispuestos a hacer prevalecer la hegemonía porteña sobre todo el país, y otros en el Ejército de la Confederación Argentina, con el General Justo José de Urquiza a la cabeza y con el objetivo claro de descentralizar el poder y repartirlo entre las provincias.

De pronto, como si efectivamente hubiesen viajado en el tiempo, todas las emociones comenzaron a correr por el torrente sanguíneo. Los nervios del primer cruce de bandos y la expectativa por ver qué sucedería. La inevitable simpatía por uno u otro ejército. Los disparos que estremecían el cuerpo casi tanto como el viento helado. La secreta empatía con un Mitre que resistía a las bajas que la Confederación le propinaba y, por qué no, también cierta congoja al ver un Urquiza cabizbajo retirarse en pleno triunfo, creyendo que había sido traicionado.  De fondo, una música incidental y un relato conmovedor que contribuían a poner la piel de gallina.

Afortunadamente, lejos de las disputas políticas y los rencores que sobrevinieron a aquella jornada de 1861, esta vez todo finalizó en un abrazo simbólico estrechado entre familiares descendientes de los generales Mitre y Urquiza.

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…mi calle se vistió de fiesta…

Aquella tarde, que no tenía la usual pasividad de los sábados en Rueda, sus casi mil habitantes dejaron la tranquilidad puertas adentro y salieron a la calle para sumarse a los centenares de personas que, desde diferentes puntos del país, venían para celebrar con los parroquianos la jornada. Choripán y al sol (que finalmente se hizo presente). Tan simple y feliz como eso.

Mientras tanto en otros puntos del pueblo, los artesanos hacían gala de sus creaciones, 24 artistas plásticos convocados realizaban sus obras bajo la consigna “Unión nacional”, y los centros tradicionalistas y colectividades preparaban sus trajes, sus estandartes, sus carruajes y sus tropillas para desfilar algunas horas después frente a un público exultante que formaba una galería de aplausos por las calles de Rueda.

Todo terminó pasada la medianoche en una verdadera fiesta donde cantantes y bailarines de la zona se lucieron entre tangos, zambas y mates compartidos.

Una jornada atípica para los pueblerinos y para todos los que estuvimos ahí, que dejó entrever algunas impresiones…que hay historias de la historia, de nuestra historia, que laten más cerca de lo previsto y que esperan ser descubiertas, y que descubrirlas también nos engrandece en algún punto. Y que, aunque nadie lo dijo en voz alta, a campo abierto, desprotegidos de los habituales sostenes que proporcionan las grandes ciudades, asediados por un viento helado, y entonando sin complejos aquélla, nuestra canción, todos tuvimos en algún momento la sensación de estar haciendo patria.

Por Lucía Lalli.

Comentarios

  1. rafael dice:

    Muy bueno!
    viva el general Urquiza, y respeto hacia todos los Mitrista.

    Nose puede ver el video de abajo, una pena!

    Saludos desde Gualeguaychu Entre Rios.

  2. alejandro ayuso dice:

    buenisimo, ignoraba que existiera estas recreaciones, ojala pueda presensiar una.
    les pregunto, por que urquiza ,se retira?? hay muchas versiones y dudas sobre eso y lo otro a diferencia de la guerra de secesion americana que ubo un claro ganador. en esta guerra si gano el estado de buenos aires por que prebalecio al union del pais. saludos

    1. ineditadas dice:

      Hola Alejandro, gracias por el comentario! Estas recreaciones existen y son muy interesantes. Si algún día tenés la posibilidad, te aconsejo que asistas!
      Es difícil contestar tus inquietudes en pocas palabras, sobre todo porque hay muchas versiones acerca de lo que sucedió en Pavón. Según cuenta parte de la historia, y tal vez sea la versión más fuerte, Urquiza se retira con sus tropas tras recibir la noticia de haber sido traicionado por Derqui, el entonces presidente (puesto por Urquiza en el poder). Podríamos decir que no se retira por la derrota en la contienda sino por la decepción de saberse traicionado.
      En cuanto a que Pavón allanó el camina a la unificación nacional, tiene mucho que ver con arreglos previos entre Mitre y Urquiza y algunos sucesos posteriores a la batalla.
      Si te interesa el tema te recomiendo que leas el libro EL MISTERIO DE PAVÓN, de Isidoro Ruiz Moreno. Este gran historiador estuvo presente aquel día de la recreación y te aseguro que su relato es simple de entender, pero increiblemente atrapante e interesante!
      Muchas gracias por tu interés y tu contacto, saludos!

  3. Sabri Juarez dice:

    Buenísima crónica! muy bueno el final!!! felicitaciones chicas!!!!!