[Compartimos este texto escrito por Gabriela Sosa, Directora de la Oficina de Derechos Humanos de la Municipalidad de Rosario]

La violencia tiene múltiples manifestaciones y causas, diversos escenarios, víctimas y victimarios. La muerte es su máxima expresión que nunca, nunca, debe ser justificada ni relativizada y mucho menos el resultado de una atribución que  toman,  en sus propias manos, uno o más individuos.

tolerancia

Investigar todos los delitos, encontrar responsables, juzgarlos y sancionarlos, son los pasos que deben dar la policía y la justicia, para atenuar, si eso es posible, el dolor de las víctimas y sus familiares. En el actual contexto histórico y social acceder a la justicia resulta, también,  potente herramienta para  reconstruir lazos y  valores en una sociedad que queremos inclusiva y solidaria.

Está claro que el Estado es el actor principal en la tarea de igualar oportunidades  y construir convivencia en forma pacífica, en una sociedad diversa que, como tal, tiene conflictos y tensiones. Hay otros actores/actrices que deben analizar profundamente los resultados, a corto y mediano plazo, de sus actos: referentes políticos/as que ante un grave problema social y cultural, temerosos/as, se posicionan de manera acomodaticia a un pequeño sector de la sociedad que busca dar marcha atrás sobre derechos conquistados; comunicadores/as que, lejos de informar, parecen publicitar los hechos violentos replicando una y otra vez las visiones más salvajes reforzando un ciclo violento que parece cada vez más fuerte . Nombro a estos por el efecto de sus roles en la sociedad pero, obviamente, cada uno de nosotros/as puede aportar a construir solidaridad o fortalecer la violencia.

Justicia, transparencia, inclusión, tolerancia, respeto a la diversidad, ejercicio efectivo de los derechos y garantías conquistados, participación colectiva, son algunos de los ingredientes  para elaborar un antídoto contra el miedo, la exclusión y  la violencia. Es imprescindible que todas y cada una de las expresiones que conforman nuestra sociedad analicen y contribuyan con su propio ingrediente para construir ni más ni menos que la Paz.