Ya estamos transitando los últimos días del 2011 y, además de las altas temperaturas, llegan también los compromisos de fin de año.

Cualquier manual básico de Relaciones Públicas nos advierte que pequeños gestos de gentileza y reconocimiento hacia nuestros públicos pueden hacer grandes aportes a la buena imagen de nuestra organización. Un clásico en este rubro son los regalos corporativos de fin de año. Y como muchas de nuestras lectoras son mujeres trabajadoras, dueñas de sus negocios y gestoras de sus propias empresas, sabemos que pueden encontrarse es esa agobiante situación de querer reconocer  a sus clientes, proveedores, empleados o socios, y no saber exactamente cómo.  En esta nota les acercamos algunos tips para ayudarlas a decidir…

Lo primero que debemos hacer para elegir nuestro regalo corporativo es preguntarnos acerca de dos cuestiones fundamentales:

  • ¿Qué mensaje quiero dar a través de mi presente?: si quiero simplemente cumplir con la formalidad, o mostrar un sincero agradecimiento. Si quiero afianzar mi imagen como nueva marca, o compartir los excelentes resultados de un gran año de trabajo. Si quiero dar un cierre elegante a la relación con alguien, o si quiero incentivarlo a continuar trabajando juntos el próximo año…en fin, las posibilidades son muchísimas, pero deben tener en claro cuál es la intención para no equivocarse en la elección.
  • ¿Quién es el agasajado?: se trata de identificar algunas características elementales acerca de quien será el destinatario del regalo. Cuál es la relación que tiene  con nuestra empresa  y su importancia, qué pensamos que puede esperar de nosotros o cuánto tiempo hace que nos conoce, son algunos de los puntos a evaluar.

¿Qué conviene y qué no?

Cada caso es diferente y dependerá de sus circunstancias la elección del regalo correcto. Aún así, hay algunos tips generales que pueden orientarnos hacia una buena decisión. Atención:

  • Siempre es conveniente evitar regalos que tengan que ver con gustos muy personales, como los perfumes o los accesorios de moda. Salvo que se trate de una persona que conocemos muy bien, corremos serios riesgos de arruinar nuestros esfuerzos por ser amables.
  • Si vamos a regalar un producto específico (que tenga marca) es preferible, siempre que se pueda, elegir la marca líder en el rubro.
  • Algo muy frecuente es regalar un producto comercializado por la propia empresa, o bien por la empresa del agasajado… ¡fatal error! En el mismo sentido, si vamos a imprimir nuestra marca en el regalo que haremos, que sea de manera discreta, si no será sólo para hacernos propaganda y eso genera malestar.
  • Contrariamente a lo que pueda pensarse, también es aconsejable evitar regalos demasiado grandes o pomposos, porque pondrán a los destinatarios en una situación incómoda y hasta los harán dudar de nuestras sinceras intenciones.
  • Lo más evidente, pero no siempre tenido en cuenta: la presentación lo es todo, por eso debemos cuidar desde el envoltorio  hasta el modo en que ese presente llegará a manos del destinatario.
  • Tratar de ser originales es arriesgado, pero vale la pena intentarlo. Quedarnos en el presente “formalmente correcto” va a funcionar, pero ir un poco más allá con una idea nueva seguramente hará que la llegada del regalo sea para el agasajado una experiencia más placentera y sorprendente, y el impacto será, desde luego,  a favor de nuestra empresa.
Por Lucía Lalli.

 

 

 

Comentarios

  1. Gisela Rosas dice:

    es verdad! es súper complicada la elección de presentes, sobre todo a esta altura del año, que andamos con muchas cosas en la cabeza! gracias!