Flavia Pantanelli, fonoaudióloga y doula de crianza, tiene 48 años y dos hijos. Su primer libro, Haceme lo que quieras, publicado por Editorial Outsider, está disponible desde el 17 de marzo en http://www.eloutsider.org/

Por Rosario Spina.

FLAVIA

Pantanelli comenzó a escribir luego de la muerte de su madre: “Noté que era muy liberador. Lo que me oprimía o me indignaba o me enloquecía yo podía escribirlo y sacarlo de mi cabeza, hacer algo productivo con eso que me asfixiaba o me entristecía”. A partir de ese momento comenzó a estudiar e ir a talleres donde sistematizar todo ese caudal de escritura. En 2013 obtuvo el segundo premio en el Concurso Literario Manuel Mujica Láinez.

A comienzos de 2014 la convocó Ediciones Outsider con el objetivo de relanzar la editorial en forma digital con una antología de seis escritoras mujeres. La antología La Frontera Durante salió a la venta en septiembre de 2014.

En cuanto al momento de la escritura, Pantanelli relata: “Mi forma de escribir no es ni disciplinada ni metódica. Es compulsiva y cambiante: me siento a escribir cuando ya tengo mucho del cuento en la cabeza. Lo que en general tengo es una escena. Los días anteriores seguramente algo me conmovió o me hizo una pregunta. Tengo esa pregunta y una escena. Veo algún personaje y su conflicto, un atisbo de algo que está haciendo y veo el final. En general no tengo más que eso”.

Pantanelli es finalista del Concurso Federal de Relatos con un cuento sobre Susana Trimarco y la trata de personas en nuestro país. La definición del concurso será el 4 de abril en el Encuentro Federal de la Palabra, en Tecnópolis. Su próximo libro, Carne Rota, saldrá en noviembre de este año.

¿Qué han dicho sobre Haceme lo que quieras?

Los diez cuentos que componen Haceme lo que quieras, el primer libro de Flavia Pantanelli, son, tumblr_nkee7udfuA1tk6802o1_1280para decirlo de algún modo, táctiles: los sentís ocurrirte en la yema de los dedos. Vamos a pasar una tarde asombrosa, pero también curiosamente familiar y reconocible, con un centauro. O a negociar con una pareja los términos de cómo seguir adelante, de un modo inesperado. O a preparar un arrollado en el que se amasan y se enrollan muchas más cosas que meros ingredientes.

Haceme lo que quieras se desplaza en el equilibrio entre lo sensorial y lo siniestro, entre lo que se nos muestra explícitamente y lo que no alcanzamos a ver más que como sombras y siluetas y formas difusas pero inminentes. Así, en su primer libro, Flavia Pantanelli produce un espacio intermedio alucinado, vibrante, donde nos mantiene en vilo. Destaca la capacidad de observar y recrear situaciones y mundos interiores, atmósferas y ritmos personales en las vidas que narran.

Estos cuentos se mueven a gusto entre lo cotidiano y la fantasía en una hábil variación sobre un mismo grupo conciso de temas: las relaciones que tenemos, las vidas que vivimos, la suerte que nos toca, los espacios hacia los que nos movemos adelante para seguir, a veces en el error. Haceme lo que quieras nos hace descubrir cómo estos personajes viven lo que pueden vivir, lo que son capaces de vivir, en medio de una crueldad y abandono que a veces ejerce el exterior sobre ellos y que a veces nace del núcleo interior y misterioso de ellos mismos.

Francisco Cascallares.

¿Por qué Flavia Pantanelli?

Porque no es un solo cuento o relato producto del azar, de la corrección conjunta en un taller o de la evanescente inspiración lo que la justifica, sino una larga serie de cuentos con estilo propio que están construyendo una obra, una voz original y cuidada en sus aspectos formales que se viene abriendo paso y haciéndose escuchar en concursos y variados grupos literarios.

La prosa de esta autora seduce con sus relatos introspectivos, se apropia de registros intimistas y los explora desde el interior del lenguaje. Sus personajes -generalmente mujeres en crisis, enfrentadas a aquello que la sociedad pretende de ellas, pero también hombres vulnerables o debilitados- no están tallados bajo el cincel de la moralidad. En sus cuentos no hay buenos ni malos, hay seres que sufren; mujeres, jóvenes inexpertos o ancianos vencidos por el miedo o la cercanía a la muerte. Personajes grises, que se quedan a mitad de camino sin lograr aquello que tanto ansían, sin el valor necesario para la gran hazaña: no son héroes, desearían haber tenido las agallas pero a la mayoría de ellos se los traga la cotidianeidad y, con resignada bronca, vuelven a ser parte del rebaño sólo que con la conciencia intranquila de quien se ha dado cuenta del engaño y ha fracasado.

Sin embargo los recursos y tonos que Flavia maneja vienen de distintas tradiciones: ironía, humor, confesión, alegoría, relato fantástico o realismo. Tal es la variedad de discursos que Flavia hace entrar en juego para, de inmediato, apropiárselos y llevarlos hacia su cauce, su mar propio que convoca desde dentro con la fuerza de lo genuino.

Atrae, porque leerla es un placer.

Bea Lunazzi.