En pleno siglo XXI cualquiera hubiera imaginado que éste sería un problema resuelto o, al menos, controlado. Sin embargo, los datos proporcionados por las investigaciones al respecto demuestran que la violencia contra las mujeres es un flagelo que crece con más impunidad que nunca. Denunciarlo sigue siendo el primer paso indispensable para encontrar una solución.

La violencia ejercida hacia las mujeres puede proporcionarse en las formas más variadas y muchas veces, lo que no se tiene en cuenta como tal, también es una forma de agredir. De hecho, naturalizar las conductas violentas, hacer creer a las mujeres que es una situación normal que no merece un llamado de atención, es la principal estrategia de las personas agresivas para someter  a sus víctimas. Por eso es conveniente estar atentas e informadas.

Te estás pasando del límite…

La violencia hacia las mujeres comprende tanto la agresión física, psicológica, sexual y económica. En un recuento rápido, haremos referencia a las actitudes que, en cada caso, deberían ponernos en alerta.

Violencia física y sexual:

– Empujones, patadas y cualquier otro tipo de golpe. Agresiones con objetos, quemaduras o cortes. Obligar a la víctima a realizar algo que ponga en riesgo su salud.

Las relaciones sexuales sin consentimiento, aunque se trate de la pareja, son violencia sexual.

– Impedir la prevención de embarazos o la planificación familiar y negarse a la prevención de enfermedades de transmisión sexual.

Violencia psicológica:

– Insultos y desvalorización. Excesivo control de las actividades que realiza la mujer, persecuciones, acosos y celos excesivos. Empleo de los niños como “botín de guerra”.

– Críticas por la manera de vestir, de comportarse o por su cuerpo. Impedir que la mujer estudie, trabaje o se relaciones con otras personas, incluso familia y amigos. Manifestación de rechazo hacia su persona.

Violencia económica:

– Control excesivo de los gastos y prohibición de manejar su dinero propio.

– Impedimentos para participar en las decisiones económicas del hogar. Obligar a la mujer a conseguir dinero.

Como decíamos al comienzo, para erradicar este mal es sumamente importante que las mujeres tomen verdadera conciencia de cuáles son las situaciones que deben rechazar  y prohibir que sucedan, que no hay que esperar a que la violencia sea realmente extrema para denunciarla, porque en la mayoría de esos casos suele ser muy tarde.

La realidad, pura y dura…

Acorde con las tendencias a nivel nacional que indican un aumento de los casos denunciados de violencia hacia la mujer, en Rosario sucede algo similar. Según el último informe presentado este año por el Área de la Mujer de la municipalidad de nuestra ciudad, estas son algunas de las tristes realidades:

– Sólo durante el mes de enero de 2011 se han atendido 142 llamados al Teléfono Verde (línea de ayuda de la institución para casos de violencia familiar) de mujeres solicitando ayuda por situaciones de violencia doméstica. 25 de ellas se evaluaron como urgencias; en 14 casos fue necesario tomar medidas de protección por la Ley de Violencia Familiar; 10 mujeres presentaban signos de violencia física y 7 requirieron ser alojadas en centros de protección.

– Según la crónica de los medios, en un lapso de 15 días, 7 mujeres sufrieron graves quemaduras en sus cuerpos, 4 de ellas fallecieron y otras debieron ser hospitalizadas en grave estado. Estos casos se suman a los de otras 8 mujeres que murieron incineradas durante 2010 y 5 más que lograron sobrevivir.

– Según INDESO Mujer, una ONG rosarina dedicada al tema, desde noviembre de 2009 hasta octubre de 2010, 290 mujeres fueron asesinadas en Argentina en casos de violencia de género, 199 de ellas por su núcleo más íntimo.

De la boca para afuera…

De ninguna manera preservar el silencio frente a un hecho de violencia puede ayudar a encontrar una salida. Sentirse avergonzadas o tener miedo a las represalias son fantasmas que las mujeres deben erradicar de sus pensamientos. Hay muchas instituciones dispuestas a atender a las victimas y ayudarlas en cualquier momento. Entonces, ¿cómo actuar frente a un hecho de violencia? Los profesionales del Área de la Mujer de la municipalidad recomiendan:

– No quedarse solas, salir y pedir ayuda. Recuerden: irse de la casa por maltrato NO se considera  “abandono de hogar” ni pone en peligro la tenencia de los hijos por parte de la madre.

– Comunicarse  al Teléfono Verde de ayuda: de Lunes a Viernes de 8 a 19 hs, llamando a la línea gratuita: 0800 444 0420 / Tel.: (0341) 480 2446.

Hacer la denuncia en la seccional policial más cercana, dejando constancia del abandono del domicilio por malos tratos. De existir violencia física, se debe pedir orden para un médico policial.

Otras posibilidades:

– Dirigirse a Tribunales de Rosario: Balcarce 1650, Tel. 4721700.

– Pedir una Defensoría de turno y hacer una “Denuncia por Violencia Familiar”. Si hubo golpes, solicitar atención médica. Si no hay Defensorías de turno, se puede hacer la denuncia en la Fiscalía de Turno.

– En casos de violación o abusos sexuales, puede dirigirse al Centro de Orientación a la Víctima de Delitos Sexuales: Italia 2153 PA, Comisaría 5º, Tel. 4728523.

Que nadie te haga creer que puede maltratarte. No existe ninguna razón para callar.

 [box]Para obtener información específica sobre los centros de atención y denuncia de la zona de Rosario en la que vivís, hacé click aquí.[/box]

Por Lucía Lalli.