Hay quienes creen que el nombre que portamos interviene en algún punto, chiquito (muy chiquitito, tal vez), la personalidad que forjamos. A ella la llamaron Victoria, y no sabemos qué fue primero: si su nombre o su coraje (que en su caso, es válido pensar que lo traía en los genes). Como sea…la describe a la perfección.

Una mujer de militancia profunda y cintura marcada (y por ambas cosas le gusta hacerse notar), que fue más que cualquier intento absurdo por silenciarla. Diputada Nacional desde 2007, integra el movimiento político Libres del Sur, es la nieta número 78 recuperada en 2003 por las Abuelas de Plaza de Mayo y se llama Victoria Donda.

A ella, le hicimos un puñado de preguntas acerca de su trayectoria política y su opinión sobre temas de la actualidad.

Si tu historia no hubiera sido la que fue, ¿imaginás que igual te hubieses dedicado a la militancia y a la política?

VD: Yo milito políticamente desde 1998 y conocí mi identidad en 2003. Mi verdadera historia solo incrementó mi voluntad por seguir en política.

¿Sentís que hay una proyección del que fuera el sueño de tus padres en tu trabajo de hoy?

VD: Sin ninguna duda tengo la intención de sostener bien vivas las consignas y sueños que tenían mis padres.

Te llaman “la diputada hot”, y cada vez que entrás al Congreso hay una cámara enfocando tu escote. ¿Te gusta o te molesta que los medios pongan la mirada sobre eso?

VD: Como a cualquier mujer me gusta gustar y eso fue siempre así en mi vida. Después, lo que hagan los medios con eso es un problema de ellos. Nos han ofrecido trabajar esa imagen desde diferentes medios y nos negamos siempre. De todos modos los medios defienden intereses y a partir de eso, pueden pegarte o no dependiendo de la posición que defienden.

¿En qué momento te parece que estamos las mujeres argentinas?

VD: Estamos avanzando. De todos modos, hay mucho por mejorar. Debates como el aborto se traban permanentemente. El año pasado fue porque el gobierno hizo todo lo posible para que no se discuta, porque la presidenta no quiere que salga la ley. Quiero decir que los avances de la mujer dependen también de qué actitud tenemos nosotras mismas, no solo de un cambio en los hombres. Es un problema de toda la sociedad.

Queremos saber algo de la realidad argentina que te enorgullezca y algo que realmente te duela.

VD: Orgullo me da el avance en los juicios por los crímenes de lesa humanidad de la dictadura, un trabajo de años de toda una parte de nuestro pueblo. Y naturalmente me duelen los enormes niveles de desigualdad social y de pobreza que tiene nuestro país.

¿Tenés algún gran proyecto por cumplir en mente?

VD: Hacer de Argentina una sociedad más justa. Ese debe ser el proyecto de todos los que militamos honestamente en este país.

Por Lucía Lalli.

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