Una vez más, en IneditadaS seguimos y fomentamos la moda de nuestros diseñadores locales. Rosario es una ciudad que avanza y nos muestra cosas nuevas todo el tiempo. En este caso, nos contactamos con la diseñadora Lucrecia Sonnet quien a través de la vestimenta muestra su gusto por la arquitectura con una moldería muy particular. Tuvimos la suerte de conocer su espacio y sus diseños y en una charla muy agradable nos contó todo sobre su trabajo en materia de moda.

Por Carolina Raduan

    

¿Cuál es tu inspiración al crear las colecciones?

Por lo general voy tomando distintos disparadores que uno ni imagina, gente por la calle, por ejemplo. Una vez me pasó algo al ver a una señora mayor que tenía puesto un sweater muy antiguo, pero tenía una superposición de colores y era algo geométrico; entonces, a partir de ahí, me vino una imagen a la mente de cómo sería transformándolo de cierta manera, haciéndole un corte en algún lugar, poniéndole o sacándole algo… Es decir, observo la vida cotidiana. Pero mi mayor inspiración es la arquitectura, y una arquitecta en particular, de origen árabe, que se llama Zaha Hadid,  que hace unas obras impresionantes que son para mí  fuente de inspiración. Pero a veces también me siento simplemente a dibujar.

¿Siempre te gustó la moda?

No. En realidad no es que me disguste, pero siempre renegué de los uniformes, de por qué todo el mundo se viste igual. La verdad es que mi gran amor es el cine; me gusta mucho la creatividad, la posibilidad de contar historias. Estudié fotografía y juntándolo con el cine me puse a estudiar Publicidad, pero cuando me recibí había algo que todavía me faltaba para dejar volar del todo esa creatividad: ahí empezó el tema del diseño.

Además, si bien Rosario para esto es una ciudad algo complicada, la gente cada vez pide más cosas nuevas, está cansada de lo de siempre y de a poco está cambiando. Obviamente que no es Europa, donde cada uno se pone lo que quiere, pero se están animando mucho más.

 

¿Cómo ves Rosario con respecto al diseño?

Creo que avanzó bastante, si no no podría dedicarme a esto. La gente fue cambiando, así como yo evolucioné con mis diseños. Algo que me parece muy llamativo es cómo se suma la gente más grande, que por lo general es mi público, de 35 para arriba; veo que se juega muchísimo más que la gente más joven. Lo que me gusta de este público es que es muy seguro, vienen decididas y se lo llevan, se animan. De pronto ves mujeres de más de 40 años con ropa increíble, súper original y tienen muchísima onda.

Hace poco participaste del design Abroad en Torino…

Sí. Me mandaron un mail para participar de un concurso en el que se seccionaban a 20 diseñadores en todo el país para exponer en Torino (Italia), con la idea de iniciar un intercambio cultural entre Italia y Argentina (ya, obviamente, tenemos muchas similitudes, pero el objetivo era ese). Después de una etapa previa en la que había que cumplir con algunos requisitos, quedé finalmente seleccionada y mandamos todo para allá. Fue realmente una experiencia muy interesante.

¿En qué estilo de mujer pensás para tus colecciones?

Imagino a una mujer independiente, con un horizonte claro, que sabe a dónde quiere ir. Y cuando digo independiente me refiero a libre, que no se deja guiar por estos “uniformes” de la moda, por ejemplo; una mujer que evoluciona, que le interesa superarse, que está llena de proyectos, que tiene ganas.