Mariana Polo es la encargada de la gestión y producción de la revista Invasiva. Todo comienza seis años atrás, luego de que ella estudiara Comunicación Social, y Leandro De Simone, en ese entonces estudiante de Diseño Gráfico, le propusiera emprender este proyecto: una revista de la que ya tenía decidido el nombre: se llamaría  “Invasiva”

“Leandro fue al Parque España a escuchar una charla del director de una revista de La Plata y cuando salió me dijo que quería hacer una revista y que ya sabía cómo se iba a llamar. Le pedí que me esperara unos meses porque quería presentar mi tesis, y luego de eso arrancamos”

Y así fue. Invasiva nace como una revista local, de distribución gratuita, con llegada solamente para la ciudad de Rosario. “Estuvimos dos o tres años con un formato pequeño, luego hubo un parate económico  y ahí tuvimos una disyuntiva: o seguíamos reforzando todo lo que éramos y lo que habíamos logrado o se cortaba. Decidimos seguir… Hubo un año en que solamente sacamos un número en comparación con otros que sacábamos cinco por año.” Y agrega:  “La revista se distribuía en diferentes lugares de la ciudad y por suerte pudimos hacerla conocer mucho en poco tiempo. Además, tenía muchos auspiciantes. Pero cuando nos agarra este parate, de 50 publicidades nos quedaron cinco…”

Pero el plan de Invasiva siguió adelante: “Redefinimos el proyecto, o sea, rediseñamos la revista: pasamos a otro formato y la lanzamos a nivel nacional. Y además de estos cambios, la empezamos a vender. Pero no teníamos más pauta porque al lanzarla a nivel nacional cambiaba todo, había que pensar en franquicias de marcas nacionales o internacionales y otras cuestiones”. Fue así que la revista salió dos años con un nuevo formato, muy espaciadamente.

“Al principio yo me ocupaba de escribir todas las notas, pero al lanzarla a nivel nacional tuve que empezar a orientarme a lo comercial: buscar auspiciantes, hacer contactos para potenciar el material. Aunque fue muy difícil, porque ésta es una revista de nicho y en ese momento costaba que las marcas se fijaran en esta clase de material”

Así fue que siguieron andando. Sacaron el número 11, 12, una por año, muy lentamente, hasta que en el siguiente número, el esfuerzo y la dedicación tuvo su recompensa, toda junta: “en la número 13 nos buscó Nike para hacer una campaña de cuatro páginas y luego de este golpe de suerte, que en realidad no fue tal sino que fue buscado y muy trabajado, comenzamos a crear un círculo en el que también otras marcas quisieron participar.”

Actualmente Invasiva se vende en todo el país y en otros lugares de Latinoamérica, como Chile, México, Colombia y Ecuador. Es una revista orientada al diseño, la fotografía, el arte, la música y la ilustración. De estética altamente particular y creativa, con muestra de proyectos originales, artistas under relacionados con el rock, Invasiva se nutre y está cruzada por estas miradas  y esta ideología.

Además de ser una mujer invasiva, podríamos decir que Mariana tiene también una cuota de ineditada…porque nos mira de frente, con una claridad espontánea, y nos revela, casi por lo bajo: “Yo siempre tuve en claro que no iba a trabajar para nadie, porque soy súper comprometida y sé que nadie nunca me va a pagar lo que hago. Porque al hacer la revista, dejo todo ahí. He resignado un montón de cosas, fueron muchos años de sacrificio y de trabajar para algo que no me generaba ningún beneficio económico. Hoy no me arrepiento. Los hechos me demuestran que valió la pena el esfuerzo. Ver la revista en la calle me llena de orgullo y me hace sentir gratificada.

Por Rosario Spina

Agradecemos a Mariana Polo por su buena onda y predisposición!