Hace un tiempo me tocó compartir un taller de pintura con una mujer llena de talento y creatividad. Sus cuadros son nada más y nada menos que imponentes obras de arte.

Jesi Pilloud es una artista rosarina de 31 años que le dedica su vida entera a la pintura y define el arte como “hacer lo que a uno se le cante el alma”.

Tuve la oportunidad de conocer su “casa-estudio”, sus pinturas, sus cosas… y ahí, en su propio mundo, me contó lo que siente en este momento, tras haber sido seleccionada para exponer en el Affordable Art Fair, de New York.

Ahora, lo compartimos en IneditadaS.

¿Qué nos podés contar de tus comienzos? Viviste en México, ¿no?

J: Empecé a estudiar Diseño de Indumentaria cuando vivía en México en el año 2006, en un instituto de arte y moda, es decir, que estaba bastante orientado a encontrar una creación importante en las prendas porque era italiano y de alta costura. En ese momento me enganché mucho con todo lo que era ilustración.

Y tu interés por la pintura, ¿cuándo y cómo nació?

J: Cuando comencé a volcar mis ideas en el papel, ahí me di cuenta que quería hacer más cosas, ir más allá de los figurines que hacíamos en moda. Y por momentos los profesores me decían: “usted me parece que se debería dedicar al arte”, porque yo hacía figurines que no tenían nada que ver con lo que me pedían, es decir, iba más allá con un montón de cosas. Les dibujaba figuras alrededor o les pegaba materiales…eran mucho más que figurines, era algo súper artístico. Ahí es donde decidí dejar el tema moda de lado (a lo que tampoco me dedique mucho) y dedicarme a la pintura. Lo empecé a hacer a diario y pasó a ser una necesidad, una cuestión casi vital, disfrutaba mucho de hacer eso, ¡lo único que quería era pintar!

¿Qué sentís cuando pintás?                                                                                                                                         

J: ¿Qué siento?…En realidad disfruto de no estar pensando, de meterme en la pintura. Creo que uno llega a sentirse un creador, un mago. Últimamente me pasa que no me puedo despegar de las obras, como que no las quiero dejar solas, es como si fueran bebes recién nacidos. Uno las crea y las va viendo cambiar y crecer, es una buena sensación.

¿Que es para vos el arte?

J: El arte es amplio, es técnica y es hacer lo que a uno se le cante el alma. Yo empecé haciéndolo como una necesidad, pero después uno se va puliendo y va descubriendo que el arte no es ser bohemio o hacer cualquier cosa, sino que es una técnica de búsqueda personal y espiritual. Es cierto que hay etapas, a veces uno es más mental y quiere reflejar una idea muy fija y recurrís al intelecto, que no es lo que yo más disfruto.

¿Por qué pintas tantas mujeres? (De hecho yo te conocí pintando mujeres…)

J: Creo que las mujeres son una búsqueda interna propia de conectarme con ese “femenino”. Cuando lo hice salieron una serie de diferentes mujeres que trasmitían mensajes, una pintura bastante simbólica.

Veo que usas muchos colores…

J: Me gusta el tema del color, para mí son importantes. Los colores son estados de ánimo, porque creo que es eso lo que hace un artista, volcar en una obra una secuencia de estados de ánimos, y es como un cuento que él mismo va creando.

Estoy viendo un cuadro enorme y muy interesante, ¿qué es?, ¿cómo se llama?

J: Se llama “El Gran Chamán”. Lo que él descubre, que es similar a lo que me está pasando a mí en este momento de mi vida, es que todo está en la cabeza. Es decir, lo que vos querés para tu vida, primero está en tu mente, porque inconscientemente nos imaginamos qué queremos hacer y cómo nos vemos haciéndolo. Yo siempre me imaginé exponiendo en grandes galerías, mostrando mis obras, y hoy me empieza a pasar…bueno, esta pintura tiene que ver con eso, con que todas las transformaciones que uno quiere llevar a cabo, primero están en tu mente. Por eso ese “chamán” se está agarrando la cabeza, porque para poder tenerlo en las manos, primero, debe sacarlo de la mente.

¿Te sentís reflejada en la obra de algún artista en particular?

J: No soy muy intelectual respecto al arte. Quizás Pollock (Jackson Pollock, 1912-1956), que tiene ese arte tan desprejuiciado, que no le importa nada; es desmesurado, como si dijera “me entrego al arte”. Tuve una época en la que me gustaba Frida (Frida Kahlo, 1907-1954), esta cuestión de expresar lo sutil, lo nostálgico. Con Klimt (Gustav Kilmt, 1862-1918) también me sentí identificada, él pintaba mucho mujeres, y la búsqueda de lo femenino, que si bien era desde la mirada de un hombre, me gustaba, me parecía profunda. Pero la realidad es que trato de situarme en mi obra, porque a veces uno se compara y deja de ser algo personal.

Contame, ¿cómo surgió esto del Affordable Art Fair de New York?                                                

J: Bueno esto surge en un momento en el que yo estaba en Buenos Aires buscando galerías. Fui a una que se llama Espacio de Arte Escarlata, y por lo visto la gente de la galería estaba viendo mis obras por Facebook, algo que yo desconocía. Y un día me mandan un mail diciéndome que estaba convocada para ir a exponer a New York y que mandara fotos.  A mi, al principio, me pareció medio raro, pero después se comunicó conmigo la galerista y me dijo que mi obra estaba seleccionada para ir al Affordable Art Fair de New York en Abril (2012), y que hasta había posibilidades de venderla. Así que ahora estoy haciendo cosas nuevas, con mucha catarsis para que salga algo interesante, ya que se seleccionan sólo tres obras para mandar.

En tu opinión, Rosario, nuestra ciudad, ¿valora el arte?

J: Creo que hay una falta de educación con el arte, porque esta es una de las ciudades más importantes del país y suele tener esa tendencia a “ahorrar” en algunas cosas y quizás a no apostar en artistas rosarinos, es como que si se compra en Buenos Aires o fuera del país es mejor. Rosario viene lenta, pero viene. Es una ciudad llena de talentos, pero le da miedo lo nuevo; y a su vez es extremista porque la gente acá es muy “fan”, necesitan que algo pase por el filtro de “todo el mundo ya lo usa” y a partir de ahí, ¡hay que tenerlo! Por eso creo que muchos eligen irse, porque te valoran una vez que ya sos exitoso y conocido por todos.

Para terminar, ¿qué mensaje o consejo darías vos para los que están comenzando en esto?                                       

J: Algo que para mí es muy importante es la mirada personal sobre la propia obra, porque está lleno de gente que opina y a veces confunde, y la realidad es que el artista sabe por qué hace lo que hace. Por eso considero que lo fundamental es creer en uno mismo, en esa obra y en lo que uno trae en su interior, confiar en nuestro trabajo, ¡eso es lo esencial!

Por Carolina Raduan.