Ha llegado la época en que los gimnasios se abarrotan de mujeres corriendo una carrera contra los pocos días que quedan antes de sacar del fondo del ropero la más diminuta ropa con la que cuentan en su haber…minis, shorts, musculosas, vestidos y el bendito ( o no tanto) bikini son objeto de largas horas pensando cómo luciremos este verano. Y, sin dudas, la actividad física es uno de los mejores aliados para perder los kilos que nos dejó el invierno.

Pero…¡cuidado! No todo lo que comúnmente se comenta en torno a la práctica de actividad física es cierto: hay verdades y también algunos mitos…

Por Lucía Lalli.

Cuanto más transpiro, más bajo de peso: ¡es una gran mentira! La transpiración es un método que tiene el organismo para auto-regular la temperatura del cuerpo y mantenerla alrededor de los 37 grados. Al transpirar, nuestro cuerpo pierde agua, sales minerales y algunas toxinas, ¡pero no calorías! Entonces, de nada sirve ejercitarse en las horas de más calor, envueltas en prendas abrigadas o fajas sintéticas. Todo lo contrario, eso puede perjudicar nuestra salud, impidiendo que nuestro organismo se auto-regule y conduciendo a una posible deshidratación.

La elongación muscular es indispensable para la actividad física: ¡claro que si! Elongar los músculos antes y después del ejercicio debe ser siempre parte de la rutina. Esto ayuda tanto a preparar los músculos para el movimiento como a relajarlos después de él, evitando tensiones, lesiones y dolores durante la actividad física y luego de ella.

Me interno en el gimnasio un día a la semana: para nada conveniente… acumular un exceso de actividad física en único día no traerá resultados favorables y terminará exponiendo nuestro cuerpo a un stress físico, haciéndonos más propensas a sufrir lesiones y fatigas musculares. Por el contrario, es preferible mantener cierta constancia a lo largo de la semana, aunque más no sea con una hora de ejercicios diaria que nos favorecerá mucho más que 5 horas seguidas.

Tengo que superar la media hora de ejercicio para comenzar a quemar grasas: ¡así es! Con ninguna actividad quemaremos calorías desde el comienzo. En palabras simples, diremos que nuestro cuerpo necesita recurrir a ciertas “reservas energéticas” durante la actividad física y, en este proceso, la quema de grasas predomina a partir de los 30 o 40 minutos aproximadamente desde el inicio del ejercicio.

Correr produce celulitis: por suerte, ¡es un gran mito! Todo lo contrario, todos los deportes aeróbicos como nadar, saltar, caminar, andar en bici y también correr contribuirán a la quema de calorías, ayudarán a la tonificación de los músculos y favorecerán la circulación.

Ahora lo saben…planear una rutina de ejercicios no es nada complicado. Sólo deben ser constantes, cuidadosas y no exigirles al cuerpo más de lo que está preparado para dar.

¡Sólo les queda comenzar!