Es una de las estaciones más lindas del año y en la que solemos hacer y concretar nuestros mejores y más divertidos planes. Sin embargo, las altas temperaturas que vienen con el verano nos exigen estar un poquito más atentas a ciertos cuidados para poder aprovechar las vacaciones full-time pero sin perjudicar nuestra salud.

En esta nota te recomendamos que pongas especial atención en cuatro cuestiones básicas:

ACTIVIDAD FÍSICA EN DÍAS DE MUCHO CALOR

No es para nada aconsejable abandonar el entrenamiento físico durante el verano, todo lo contrario. Sólo basta tener cuenta algunas cuestiones para lograr excelentes resultados:

– Cuando hace mucho calor, no es recomendable comer poco tiempo antes de iniciar la actividad; es mejor procurar que pasen algunas horas entre una cosa y otra. Además, se aconseja que el ejercicio se practique en horarios de la mañana o la noche, tratando de evitar los momentos de mayor calor.

– Al hacer actividad física, hay que hidratarse constantemente. Lo ideal es tomar pequeños sorbos de agua cada 10 o 15 minutos.

– Si vamos a realizar un entrenamiento muy intenso, es preferible que sea bajo supervisión de alguien entendido, para poder controlar los niveles de aumento en la frecuencia cardíaca. Además, al iniciar la actividad se aconseja privilegiar las repeticiones de ejercicios por sobre la intensidad de los mismos.

[box]Consejo: nunca descuidar síntomas como el dolor torácico o en la parte superior del estómago, o incluso la debilidad. Si aparecen, se debe suspender la actividad y realizar una consulta médica antes del próximo entrenamiento. [/box]

LA IMPORTANCIA DEL AGUA

En los días de muy altas temperaturas, las personas podemos llegar a perder entre 2 y 3 litros de líquido en el organismo a través del sudor, de la orina y la respiración. Para evitar la deshidratación, que nos puede causar grandes problemas, se aconseja incrementar el consumo de agua a un promedio de 2,5 a tres litros diarios.

[box]Consejo: a veces, para quien no ha adoptado aún esta sana costumbre, beber esa cantidad de agua pura por día resulta complicado y muchas veces no se logra. Lo que se aconseja en estos casos, además de hacer un esfuerzo por conseguirlo, es incorporar a la dieta alimentos ricos en agua (como las frutas, las verduras o jugos) que “disfracen” un poco la ingesta.[/box]

ENFERMEDADES PARA PREVENIR

Hay algunas dolencias y enfermedades que son típicas del verano, como la conjuntivitis y la otitis, provocadas por razones tan cotidianas como el exceso de cloro en las piletas. También es muy común la aparición de micosis en la piel (hongos), herpes o verrugas. Para todos estos casos, lo mejor es la prevención que se logra con una muy buena higiene, sobre todo cuando asistimos a lugares públicos de contacto permanente con un gran número de personas, como los clubes.

La higiene, además, ayudará a prevenir otros problemas frecuentes en estas épocas como la diarrea, que puede traer grandes complicaciones.

[box]Consejo: poner especial atención en la limpieza, no sólo personal, sino también de espacios como la cocina de casa o el baño. Lavarse varias veces en el día las manos y evitar consumir alimentos o bebidas en la calle que puedan haber estado expuestas a altas temperaturas por mucho rato. [/box]

ATENCIÓN CON LOS CHICOS

Los más pequeños de la casa son quienes más expuestos están a sufrir diferentes problemas causados por el exceso de sol y calor. Por eso hay algunas reglas básicas que forman el ABC de cuidados que los mayores debemos procurarles:

– Siempre que estén al aire libre, aplicarles filtro solar, y si son menores de 6 meses es preferible directamente no exponerlos al sol.
Evitar que hagan ejercicio físico en las horas de más calor y procurar que descansen en lugares frescos.

– Procurarles una vestimenta fresca y adecuada y protección en la cabeza.

– Refrescarlos periódicamente lavándoles las manos y la cara.

[box]Consejo: ofrecerles agua u otros líquidos muchas veces al día y evitar que consuman alimentos que necesiten refrigeración en la calle.[/box]

Ya ven, no se trata de grandes cosas, sino de pequeños hábitos que pueden garantizarnos un verano sano y libre de complicaciones para la salud. ¡Sólo se trata de hacer el esfuerzo de incorporarlos!

Por Lucía Lalli.

[box type=”info”]Para saber más sobre los cuidados específicos de la exposción al sol, seguí este enlace: El sol y nuestra salud.[/box]