El mito del príncipe azul es injusto para ellos pero también para ellas. Es decir, alimentar el mito de los cuentos de hadas en la realidad lleva a las mujeres a buscar algo que no existe más que en las películas.

Por Maite Nicuesa Guelbenzu – Coach en Mobifriends

pincipe azul

No existen los príncipes azules porque tampoco existen las princesas débiles e indefensas. Hombres y mujeres son personas autónomas e independientes que en ocasiones se unen en forma de pareja para compartir un proyecto de vida en común y asumir responsabilidades a partes iguales.

No existen los príncipes azules porque no existe la perfección absoluta. Cuando te enamoras, observas al chico que te gusta bajo ese efecto hipnótico que produce el amor. Sin embargo, con el paso del tiempo, cuando el efecto de la emoción cae, entonces, también te pones las gafas de la realidad y te das cuenta de que ese chico no es tal y como habías soñado en un primer momento. Al igual que tú, es una persona con virtudes y fortalezas pero también, con miedos, inseguridades y debilidades.

Para romper el mito del príncipe azul tienes que realizar el ejercicio consciente de tener tu propio criterio cuando veas una comedia romántica. Es decir, asume que muchas películas reflejan historias que son totalmente irreales.

El rol del príncipe azul está asociado con la valentía y la fortaleza. Cualidades que no son exclusivas de los hombres porque ellas también son personas seguras de sí mismas y consiguen aquello que se proponen. No necesitas un príncipe que te rescate porque tú tienes las riendas de tu propia vida. Nunca estarás sola si eres tu mejor amiga y aspiras a ser la mejor versión de ti misma.