Muchas veces me preguntan cómo elegir el entrenamiento adecuado: La actividad física que emprendan tiene que responder a tres puntos fundamentales: qué me gustaría hacer, en qué lugar me siento cómoda y si estoy a gusto con el profesional a cargo.

Por Laura Maidana.

entrenamiento físico

¿Por qué hablamos de “entrenamiento con eficiencia”?

El profesional a cargo debe ser idóneo en la materia, así como también el establecimiento debe cumplir con todas las exigencias legales. Para iniciar cualquier actividad física debemos antes contar con un chequeo médico apto y estar en buenas condiciones físicas.

Para un entrenamiento con eficiencia debemos tener en cuenta que los resultados de nuestros objetivos no son inmediatos, cada entrenamiento tiene su tiempo de resultados.

Entrenamiento funcional en fitness

Uno de los más eficientes es el trabajo funcional en el fitness, muy  de moda en estos tiempos.

Revisemos algunos de sus beneficios más importantes:

*Muy bueno para deportes de alto rendimiento, se consigue transferir muy rápido el ejercicio que nos interesa.

*Adaptación muy rápida para sedentarios.

*Divertido, efectivo, resultados a corto plazo.

*Adaptación de varios niveles de dificultad para conseguir una progresión.

*Podemos trabajar todas las cualidades físicas: velocidad, fuerza, potencia, estabilidad, en una sola clase de Fitness.

*Trabajamos la musculatura profunda, nos da mejor postura, coordinación, estabilidad y equilibrio.

*Conseguimos mayor resistencia, no mayor musculatura.

*Respuesta más rápida de activación muscular, activamos el sistema nervioso.

*Evitamos lesiones al tener trabajados músculos pequeños y grandes.

*Al trabajar la musculatura como un todo, tenemos mayor coordinación y protegemos las articulaciones.

Mas allá del  entrenamiento….

En este ámbito, el éxito de una buena relación con el entorno es que seamos capaces de manejar las fuerzas que nos rodean, que seamos capaces de organizar y elegir los movimientos que deseamos expresar. El núcleo y origen de toda comunicación a través del movimiento con el entorno parte del cuerpo.

Si logramos desarrollar un control motor efectivo, seremos capaces de transmitir la información correcta al sistema músculo-esquelético que a través de acciones coordinadas es capaz de generar un movimiento fluido y eficaz que modifique y maneje las fuerzas del  entorno. Es trabajar “a conciencia” lo que nos permite la eficacia en todo tipo de entrenamiento. Saber qué estamos haciendo, cómo lo estamos llevando a cabo.

La principal causa de las alteraciones del sistema locomotor son producidas por fuerzas internas no controladas que terminan causando un estrés en las estructuras mecánicas; un mal ajuste al agacharse, una tensión excesiva por estar sentado durante largos periodos (sedentarismo), desequilibrios musculares por acciones repetidas, etc.

Una persona entrenada no tiene ningún problema al efectuar estas acciones, porque sus estabilizadores activos poseen un ajuste neuromuscular eficiente para contraerse y relajarse en el momento adecuado y estar coordinados con el resto de estabilizadores. Además su tono muscular es capaz de manejar las fuerzas de origen interno que pudieran ser agresivas para los estabilizadores pasivos (discos, huesos, ligamentos). No olvidemos que el movimiento es el que nos comunica con el entorno, debemos buscar la estabilidad dinámica. Somos mente y cuerpo, tu cuerpo domina al movimiento, no el movimiento a tu cuerpo.