Nuestra salud muchas veces se encuentra en nuestras manos. Acudir periódicamente a controles ginecológicos, es prevenir el desarrollo de enfermedades tales como cáncer de mama y cáncer de cuello de útero.

Postergar la cita al ginecólogo es bastante común, y a pesar de que tratamos de autoconvencernos que es por escaces de tiempo, muchas veces es sólo porque ir no nos resulta nada placentero.

La falta de concientización sobre la importancia de un control regular puede hacer poner en riesgo nuestra salud. Es para tener en cuenta que el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres entre los 40 y 55 años, y más allá de que la incidencia va en aumento la tasa de mortalidad en los últimos años a causa de esta enfermedad ha disminuido gracias a los programas de detección precoz.

La visita al especialista es recomendable a partir de la pubertad, en mujeres sexualmente activas,  al menos una vez por año. Mantener nuestra salud en forma es responsabilidad propia y aprender a cuidarla es también saber quererse.

Por Martina Garnero

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