Este año la OMS tiene como objetivo poner fin al comercio ilícito de productos de tabaco que constituyen la décima parte de los cigarrillos que se consumen en el mundo. Estos cigarrillos, que tienen un bajo costo, inducen a los niños y jóvenes a iniciarse en el tabaquismo. Al no cumplir con las reglamentaciones vigentes, no llevan advertencias sanitarias, engañando a los que los utilizan ya que no señalan los riesgos de su consumo.
cigarrillo

La Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes, realizada en 2012, reveló que el 43,7% encuestados había probado fumar cigarrillos y la prevalencia de tabaquismo activo fue del 22% siendo mayor en las mujeres que en los hombres. Un 81,5% respondió que no se les negó la venta de cigarrillos por su edad y un 32,8% compraba cigarrillos sueltos. Se debe tener en cuenta que los adolescentes son un grupo vulnerable y el tabaquismo se asocia al consumo de alcohol y puede ser la puerta de entrada a otras drogas. En la Argentina completaron la encuesta 2789 estudiantes de 13 a 15 años.

El tabaco en Argentina

A pesar de que en nuestro país se sancionó la Ley de Control de Tabaco (Ley 26.687 promulgada en junio del 2011), ésta no toma en cuenta el uso de tabaco ilícito. Este problema está incluido en el Convenio Marco de Control al Tabaco de la OMS, en el cual Argentina es uno de los pocos países del mundo que no ha ratificado, debido a presiones de los intereses económicos relacionados a la  industria del tabaco. Dada la no ratificación de esta Ley Internacional, nuestro país presenta resquicios legales que son aprovechados por las tabacaleras para ampliar su negocio y evitar la disminución del consumo con el consiguiente impacto negativo sobre el bienestar de las personas.

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria insiste en la necesidad de ratificar el Convenio Marco de Control al Tabaco de la OMS y continúa con su tarea de informar a la población de los riesgos de este flagelo y solicitando a las autoridades que tomen las medidas necesarias para mejorar la salud de la población.

Se debe tomar conciencia que reducir el número de fumadores, resultará en una mejoría de la salud de la población y una disminución de la mortalidad.

 

//Asesoró: Dr. Juan Schottlender. Coordinador Sección Epidemiología y Tabaco de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria//