En estas fiestas podés sorprender a los tuyos de  maneras diferentes: con regalos originales, luciendo espléndida en tu mejor vestido y también, por qué no, convirtiéndote en una anfitriona de excelencia. En IneditadaS te dejamos algunos tips para que recibas a tus invitados con una mesa hermosa y los hagas vivir un encuentro más que placentero.

Ya habrán oído decir que el buen gusto no es una cuestión de dinero si no de saber elegir. Por eso, para servir una mesa prolija, gustosa y acogedora no necesitamos gastar mucho, sino más bien algo de creatividad y ganas.

Generalmente, cuando hacemos festejos en casa con familia y amigos estamos hablando de encuentros informales; pero, aún así, tener en cuenta ciertas reglas elementales del ceremonial y el protocolo para el tendido de la mesa puede garantizarnos una velada prolija, agradable a la vista, perfectamente organizada y, al mismo tiempo, descontracturada y amena.

Ahora bien, dividamos nuestro trabajo en tres cuestiones fundamentales…

El vestido de la mesa

-Si el espacio de nuestro comedor y nuestra mesa nos lo permiten, lo ideal es calcular unos 60 centímetros de la mesa por cada comensal, para poder ofrecer la mayor comodidad.

-La navidad nos permite jugar con los colores para la decoración…pero, los manteles blancos siguen siendo los más elegantes. No tengan miedo a manchar su mejor y más pulcro mantel; si la velada fue un éxito, ¡habrá valido la pena! Si quieren, pueden darle un poco de color agregando en el centro un camino de mesa. Anímense también a darle un toque de presentación a las servilletas blancas, creando algún servilletero sencillo pero elegante.

-Algo que no puede faltar son los centros de mesa. Pero, para armarlos, también hay ciertos tips que conviene tener en cuenta:

             -Los candelabros son una linda opción si la velada es de noche. En tal caso, tratemos de elegir una opción que sea acorde al resto de la decoración. Y, para no olvidar: ¡las velas deben estar encendidas cuando los invitados entren al comedor!

 -Si vamos a emplear otro tipo de centro de mesa, debemos procurar que no tenga más de 25 centímetros de alto, para no obstruir el contacto visual entre comensales. Acá pueden dejar volar su imaginación tanto como quieran…las flores son siempre una buena opción, ¡pero deben ser naturales! Y lo mejor es que no sean demasiado perfumadas, para no interferir en el aroma y gusto de la comida. Las frutas naturales y frescas también quedan muy lindas y aportan mucho color.

La ambientación

-Una suave música de fondo, preferentemente instrumental, hará que el ambiente se sienta más cálido y acogedor.

-Para que nuestros invitados disfruten plenamente de la comida, otro detalle que no se nos puede escapar es la correcta ventilación del ambiente. Recordemos que en esos días del año las temperaturas suelen ser muy elevadas.

-La luz también es otro detalle a cuidar…las mesas a la luz de las velas son muy pintorescas, pero, a veces, ¡no podemos ni encontrar los cubiertos! La iluminación, sin necesidad de encandilar, debe ser suficiente.

-La parte más linda seguramente será la decoración del comedor y, en general, de los espacios de la casa que compartirán nuestros invitados…las posibilidades son innumerables y dependen de nuestro gusto y nuestra capacidad de ser creativas. Lo mejor es no sobrecargar el ambiente para que no se vea abrumador…¡pero no hay demasiados tips más que dejarse llevar por las ganas!

La comida

-Si el plato principal será una comida abundante, es conveniente hacer una recepción o entrada pequeña y liviana. Aunque sea un festejo,¡no es necesario comer más de la cuenta!

-Si no tenemos ningún ayudante en la cocina, lo mejor será dejar listo todo lo que pueda anticiparse, para ausentarnos el menor tiempo posible de la reunión y no llegar agotadas al brindis!

-Si la cena es muy numerosa, será difícil conformar a todos. Pero, lo ideal, es no presentar platos con sabores demasiado exóticos o rebuscados, para no dejar insatisfecho a ningún comensal.

Cuánto más completo sea el juego de vajilla y cristalería, más elegante lucirá la mesa. ¡Tal vez puedas recurrir a los juegos heredados de la abuela! Lo ideal es contar con los siguientes elementos (dispuestos como muestra la imagen): platito de pan, plato de sitio, plato, copa de agua, de vino tinto, de vino blanco y de champagne, y los cubiertos necesarios para la comida que serviremos. Si el espacio de la mesa es acotado y el número de comensales es grande, será mejor reducir el número de piezas por invitado, pues el amontonamiento tampoco lucirá bien.

Dos últimos tips generales para tener un encuentro ideal:

-A veces es difícil, pero tratemos de estar listas al menos 15 minutos antes de la hora en que citamos a nuestros invitados, para poder recibirlos correctamente y que no nos sorprendan en pleno proceso de aplicación del rubor!

-Todo depende de cada familia, pero lo ideal es no abordar en estas mesas de festejo temas que pudieran generar grandes discusiones, como la política o el fútbol.

Ahora sólo nos queda planificar el mejor encuentro y apelar a nuestra imaginación para que nuestros familiares y amigos disfruten y agradezcan una velada apacible y encantadora.

Por Lucía Lalli.