En el corazón de la Península de Yucatán, reposa un admirable testimonio del antiguo imperio de la civilización Maya. Nombrado una de las maravillas del mundo, Chichen Itzá sorprende por su magnificencia.

La pirámide Kukulcán (Dios-serpiente), la más representativa del lugar, atrae a miles de turistas a diario no sólo por la belleza y perfección de su construcción sino por los enigmas que esconde: 4 escaleras, 91 peldaños y la plataforma en el tope de la misma consagran los 365 días del año. Y más aún, la orientación exacta permite, durante los equinoccios de primavera y otoño, apreciar un efecto lumínico que muestra una serpiente (símbolo de la fertilidad de la tierra) que desciende hasta el suelo.

La zona arqueológica fue antiguamente centro ceremonial, concentrando otras edificaciones tales como el templo de los guerreros y de las mil columnas, el observatorio y el juego de pelota. Otro punto destacado es el cenote sagrado, donde se cree realizaban sacrificios (vale destacar que esto corresponde al período tardío).

El recorrido es tan entretenido como interesante, pero hay que tener en cuenta que la presencia de  un guía es fundamental para sacarle provecho a nuestra visita.

Chichen Itzá es un destino con una riqueza cultural imposible de perder.

——                                                                                                                  Por Martina Garnero

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