Alrededor de 700 personas participan por año en tareas de voluntariado en diferentes sectores. Acciones solidarias, sin otra remuneración que el agradecimiento de aquel que es ayudado, convocan a los interesados a sumarse al trabajo en equipo.

Por Maite Inchausti.

solidaridad

En los últimos días se retomaron los cursos para formar Voluntarios en Emergencia Sanitaria. El objetivo es brindar herramientas para identificar urgencias en la vía pública a fin de poder realizar las maniobras de primeros auxilios. Los participantes son capacitados por profesionales del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (SIES) en primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar.

Además el servicio de voluntariado se extiende en otras áreas. Desde el sector de Cultura y Educación hay espacios destinados a compartir momentos de lectura, narración, así como un plan de alfabetización donde el voluntario brinda sus conocimientos y se logra una mayor integración de los distintos grupos de vulnerabilidad. También se trabaja en la producción de textos en distintos formatos para personas con capacidad visual disminuida o personas no videntes; textos leídos, convertidos en audio o escritos en sistema braille.

Dentro del área de economía solidaria se busca promover el desarrollo de cooperativas y emprendimientos. Los interesados en brindar ayuda pueden colaborar en la detección y asesoramiento de personas con necesidades de inclusión laboral o pueden intervenir en la etapa de capacitación de oficios.

Aquellos que quieran brindar cariño y ayuda a los animales también tienen su lugar. En el Instituto Municipal de Salud Animal (IMUSA), los voluntarios pueden colaborar con el cuidado de los animales. No es necesario poseer títulos,  solo ganas de ayudar a los rescatados o que llegan en malas condiciones, o en campañas de esterilización.

En la Maternidad Martin se realizan tareas de contención para madres que tienen a sus pequeños en el Servicio de Neonatología. Se realizan campañas de incentivo de lactancia, control de natalidad y talleres de inclusión educativa. En el Hospital de Niños Víctor J. Vilela los voluntarios realizan actividades ligadas al cuerpo de médicos y enfermeros. Un grupo de colaboradores en el Hospital Roque Sáenz Peña teje mantas para las cunas y administran donaciones y regalos para fechas especiales como el Día del Niño, de la Madre, Navidad o la festividad de Reyes.

También pueden sumarse aquellos interesados en el cuidado del medio ambiente a los grupos de trabajo que promueven la separación y disposición de los residuos y participan en jornadas de limpieza y recuperación de espacios públicos.

En ninguno de los casos se necesita de un título para acercarse, aunque en algunos de ellos determinados conocimientos pueden complementar más aún las tareas de ayuda. En algunos casos se instruye a los colaboradores y en otros sólo es necesario voluntad y ganas de trabajar con y por el otro.

Si bien existen organizaciones que tienen su articulación con el Municipio, se puede optar por otros grupos que no sean de renombre y de igual manera trabajan ofreciendo asistencia en distintos ámbitos.

Cuando lo importante es brindar ayuda, cuando la motivación es hacer feliz a otro, no importa bajo qué nombre o bandera se haga.