En muchos casos, la novia no quiere un vestido convencional, algunas dejan de lado el blanco impoluto y deciden apostar al color. Aquí les dejamos algunos vestidos emblemáticos que, en su día, se llevaron toda la atención.

Por Romy Baldi (alistate.com.ar) 

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La actriz de The Big Bang Theory, Kaley Cuoco se casó en 2013 con un romántico vestido de tul rosa creado por Vera Wang, escote palabra de honor, corte princesa y ramos en tonos beige, combinación ideal para una noche tan importante.

Otra actriz que tuvo su boda de ensueño con un vestido rosa fue Jessica Biel que se casó en 2012 con Justin Timberlake. En este caso la creación estuvo a cargo de Giambattista Valli, y como la actriz lo quería muy romántico, femenino y divertido, el resultado fue el mejor.

En 2008 la actriz Portia de Rossi selló su amor con la presentadora Ellen Degeneres, ambas eligieron para ese momento tan especial el rosa pálido. El vestido de Portia, diseño de Zac Posen, con escote halter y falda de organza la hacía ver impecable, simple y muy femenina.

Sin dudas quien más destaca entre las elecciones de color es la reina del burlesque Dita Von Teese. Para su boda en 2005 con Marilyn Manson, Dita eligió un vestido de la gran diseñadora Vivienne Westwood, en tafeta tornasolada color púrpura, el atuendo ideal para esta pareja que realizó la ceremonia en un castillo gótico de Irlanda.

Otro vestido fuera de lo común fue el de la cantante Gwen Stefani. Para su boda en 2002 llevó un vestido de Christian Dior diseñado por John Galliano, en seda, con escote asimétrico y el detalle que lo hacía único, la falda teñida en degradé en tonos rosas.

Y si de vestidos osados hablamos, Sarah Jessica Parker se lleva el primer puesto. En 1997 se casó en secreto con el actor Matthew Broderick y para ese día tan especial eligió un vestido en negro, diseñado por Morgane La Fay. Nadie pone en dudas que fue original, pero la actriz confesó que el día que renueve sus votos, el vestido será blanco.