Las uñas craqueladas no son una moda nueva. La última vez que se usaron fue a principios de los ´90, pero como todo se recicla, hoy son la nueva tendencia del verano que se viene. En IneditadaS te enseñamos cómo lograr este efecto y estar “inn” en todo momento.

Si la primera impresión es la que cuenta, no basta sólo con oler bien o tener el cabello brilloso. Mientras más dedicación le prestemos a nuestra imagen, mejor nos verán los demás. En este sentido, nuestra apariencia puede incluso ayudarnos a conseguir ese trabajo que tanto anhelamos o simplemente, sentirnos bien con nosotras mismas (que a fin de cuentas, es lo más importante…).

A la hora de craquelar tus uñas, podés optar por hacerlo en tu casa o ir a una manicura. Pero, como es súper fácil, te recomendamos que te animes a probar sola.

El craquelador es una pintura de uñas que puede conseguirse en cualquier perfumería, no es costoso y viene en varias tonalidades: desde el clásico negro hasta en rojo, plateado o dorado. Todo depende de tu gusto.

Los pasos a seguir son:

1-      Aplicar el color de pintura de uñas que quieras como base, que será el que se verá por entre las quebraduras del craquelador. Esperar hasta que se seque completamente.

2-      Colocar el craquel del tono elegido. No te asustes si no ves los quiebres al instante, eso sucede a medida que se va secando, y mientras más fina sea la capa, mejor. Tené en consideración que si lo aplicaste en forma vertical, las líneas
seguirán esta orientación.

3-      Finalizar con una tercera capa de laca o esmalte transparente, para lograr un acabado perfecto y brillante. Este paso es importante, porque la única contra que tiene la aplicación del craquelador es que, una vez seco, adquiere una tonalidad mate.

No olvides que al igual que todas las pinturas de uñas, el craquel se seca rápido en contacto con el aire. Mantenelo siempre tapado y atrévete a probar distintas combinaciones de colores. No te vas a arrepentir.

Por Lucía Cortez.