Esta temporada, factores externos como el viento y el frío amenazan con resecar tu piel. Para devolverle la luminosidad perdida y para prevenir la aparición temprana de arrugas, así como otros efectos del envejecimiento prematuro, es esencial mantenerla hidrarada.

La piel es el mayor órgano del cuerpo y está compuesto por un 70% de agua. Durante todo el día el cuerpo pierde agua mediante la evaporación a través de la piel, y sumado a ciertos elementos agresores que nos rodean,  muchas veces  hace díficl retener la humedad natural. La falta de firmeza, la aparición de líneas de expresión, la sensación de sequedad, así como la falta de luminosidad, son todos indicadores de deshidratación.

Las condiciones climáticas extremas no favorecen a una óptima hidratación cutánea, y en ciertos casos beber agua no es sufieciente.  Por eso tener el apoyo cosmético es fundamental para recobrar la elasticidad y tersura.

Las mascarillas de humectación son un buen aliado en estos casos.

Ineditadas seleccionó algunas para que puedas realizarlas en casa con productos totalmente naturales.

-Yogur natural (3 cucharadas), Miel (2 cucharadas), avena (3 cucharadas). Formar una pasta y aplicar por 20 minutos, luego retirar con agua templada.

-Palta (una mitad), leche (una cucharada). Formar una pasta, aplicar por 15 minutos y retirar con té de manzanilla tibio.

-Yogur natural (3 cucharadas), aceite de oliva (1 cucharadita). Aplicar y dejar actuar 20 minutos, retirar con agua templada.

Recordar: limpiar la piel correctamente antes de colocar la mascarilla, y aplicar de manera ascendente con movimientos circulares.

Por Martina Garnero

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