Lo sabemos, estar al sol es placentero y nos encanta estar bronceadas. Pero, ¡atención! Nuestra piel puede verse sometida al resecamiento y otros daños en esta época del año. Por eso te dejamos algunos consejitos fáciles que te ayudarán a cuidarla y mantenerla saludable.

Por Eliana Ábrigo / Esteticista. 

cuidado de la piel

-Es imprescindible protegernos en verano para evitar posibles daños. Por ello, el consumo de agua es fundamental para lucir una piel suave e hidratada. Pero…¡Atención! No cuentan gaseosas, cafeína y bebidas alcohólicas.

-Idealmente, no debemos exponernos al sol desde las 11 hasta las 15 que es el lapso del día en el que los rayos solares son más fuertes.

-Cuando nos expongamos al sol, debemos siempre utilizar protector, aplicándolo 30 minutos antes de salir y reaplicándolo cada dos horas.

-La utilización de tónicos, lociones o agua de rosas nos va a permitir mantener los poros cerrados y la piel fresca.

-No debemos nunca saltearnos la rutina de limpieza de rostro por la mañana y por la noche y la hidratación durante el día. Podemos optar por cremas nutritivas a base de agua, que son más livianas.

-Por último, para lograr una piel libre de células muertas y mejorar la circulación, una buena exfoliación durante el baño es la mejor opción.