A fines del siglo XVII, Luis XIV ordenó construir en el noroeste del jardín del Palacio de Versalles el Grand Trianon, lugar donde desde el 8 de Julio hasta el 9 de Octubre pasados se llevó a cabo “The 18th Century Back in Fashion”.

 

En este evento, grandes diseñadores como Alexander McQueen, Christian Dior, Jean Paul Gaultier, Vivienne Westwood, Karl Lagerfeld, Thierry Mugler, Nicolas Ghesquière y Azzedine Alaïa, entre otros, recrearon la moda francesa del siglo XVIII.

En la majestuosa exhibición, estos grandes artistas lograron mostrar la extravagancia y los excesos de esta época con una mirada moderna, adaptando, además, este período a la sensibilidad de cada uno. Algunos, tomando las formas literales y otros, haciéndolo de manera más descontracturada, pero todos sin perder el estilo.

Le style rococó

Francia, sin lugar a dudas la Reina Madre de la moda, tuvo su desmesurada etapa en el siglo XVIII. El más claro ejemplo de ello, fue la super abundancia de la famosísima María Antonieta, quien reinó junto a Luis XVI. Los descontrolados caprichos y despilfarros de esta atípica reina se pueden ver perfectamente reflejados en las prendas de aquél momento histórico.

El atuendo de ese siglo era sofisticado y decorado y aquí es donde nació el conocido estilo “rococó”. El espíritu de éste residía en la elegancia, pero también se caracterizaba por ser recargado y ostentoso. El vestido femenino típico de ese momento era el robe à la française (vestido a la francesa), que consistía en corpiños ajustados, con grandes pliegues, faldas redondas y sobrefaldas y el infaltable corsé. Estos elementos fueron básicos para la indumentaria de dicha época hasta la Revolución Francesa.

Los famosos diseñadores mencionados al comienzo, crearon obras de arte únicas para esta exhibición, utilizando un estilo personal, pero, a la vez, respetando las singularidades de los trajes de aquél período. Las grandes faldas con vuelo, el estilo robe volante (vestido volante), la gran variedad de textiles superpuestos, los bordados exorbitantes, el encaje y las grandes joyas generaron una propuesta única para este tiempo y a la vez, colmada de detalles del pasado. Esto permitió al público que visitó la muestra sentir, por un momento, las esplendidas fiestas que se daban en este majestuoso Palacio de Versalles en aquél presumido siglo XVIII.

Por Carolina Raduan.

[box]En la redacción de la presente nota se consultó a “La colección del Instituto de la Indumentaria de Kioto”, “MODA”, Tomo I, Ed. Taschen y, http://www.lavanguardia.com.[/box]